Aranjuez te invita a recorrer su historia y su patrimonio a bordo de nuestro tren turístico, por sus inmensos y majestuosos jardines y su encantador centro histórico, comenzando el itinerario desde el Palacio Real.
Ahora, tú también puedes revivir su historia a bordo de nuestro tren turístico, que te permitirá recorrer nuestra hermosa villa en un apasionante viaje al pasado y disfrutar del turismo cultural que Aranjuez y su patrimonio pueden ofrecerte: la inmensidad de los Jardines del Príncipe, con sus árboles centenarios, sus fuentes, sus estanques chinescos y sus museos, y el encanto de su centro histórico.
Aranjuez ocupa un lugar importante en la historia de España, dada su localización cerca de Madrid y el cariño de los reyes españoles durante siglos por esta particular villa donde establecieron una de sus residencias que les permitían evadirse de la corte y disfrutar de unos días de descanso.
Aranjuez ha sido, además, un lugar trascendental en momentos históricos de nuestro país, como el motín de Aranjuez, en el marco de la Guerra de Independencia. Reyes, grandes autores y celebridades han mostrado siempre su especial afecto por nuestra villa, una joya del patrimonio madrileño y español.
Además de su Palacio y su centro histórico, nuestra agencia te propone este recorrido con encanto por los Jardines del Príncipe, siguiendo los pasos que eminencias del pasado como Valle Inclán, Rusiñol o José Luis Sampedro, así como el genial compositor Joaquín Rodrigo, recorrieron en su día para crear obras maestras eternas como el genial concierto de Aranjuez.
Durante nuestro paso por el Jardín del Príncipe realizamos dos paradas: la primera en el Museo de Falúas Reales y la segunda en la Casa del Labrador.
En las dos puedes bajarte, disfrutar de la visita sin prisa y continuar el recorrido en el siguiente tren con el mismo billete.
⚠️ Información importante: para entrar a los museos necesitarás haber adquirido previamente sus entradas. Y ten en cuenta que las paradas no se realizan en todos los horarios: en los últimos viajes de la mañana y de la tarde no las hacemos, porque no habría un tren posterior en el que continuar el recorrido. Varía según el día y la disponibilidad, así que consúltanos al reservar.
👥 ¿Venís en grupo? A partir de 20 personas en la misma reserva el precio baja solo: 6 € adultos, 5 € mayores de 65 y 3 € niños. Las 20 se cuentan sumando todas las tarifas, y el descuento se aplica en el panel de reserva sin tener que pedir nada.
Arranca el recorrido junto al palacio de los Borbones, asomado al Tajo, y su gran explanada, donde la corte se asomaba a ver los juegos de parejas a caballo.
Las cocinas reales. De aquí salían la comida, el agua caliente y las brasas con las que se abastecían los braseros del palacio.
Mandada levantar por Fernando VI para las caballerizas y los carruajes de la reina madre Isabel de Farnesio y el alojamiento de su servidumbre. Ocupa la manzana entera.
Aquí se acuartelaba la tropa que custodiaba al rey durante las jornadas de primavera en el Real Sitio.
El mercado municipal, uno de los puntos más animados del casco y buena parada para probar el producto de la huerta ribereña.
Preside la plaza de San Antonio y ordena, junto a ella, el trazado ilustrado con el que se dibujó la villa.
Obra de Juan de Villanueva, levantada para alojar a los hijos de Carlos III cuando la corte se trasladaba a Aranjuez.
Daba cobijo a las dependencias y a los empleados que hacían funcionar la corte fuera de Madrid.
Uno de los coliseos más antiguos de España, todavía en activo y con programación durante todo el año.
Hoy sede de buena parte de la vida cultural de la ciudad, en el edificio que lleva el nombre de la reina.
El templo del antiguo barrio de Alpajés, el núcleo del que creció Aranjuez antes de la traza real.
Construido hacia 1790 con traza de Juan de Villanueva y jardinería de Pablo Boutelou. Sus pabellones de aire oriental le dan nombre.
Una de las fuentes mitológicas que jalonan los paseos del jardín, en el gusto por la Antigüedad de la corte ilustrada.
Pequeña fuente de paso, de las que ordenan los cruces de paseos dentro del jardín.
Otra de las fuentes mitológicas del recorrido, en un rincón especialmente umbrío.
Encrucijada de paseos en el corazón del jardín, uno de los puntos donde mejor se aprecia su escala.
Un conjunto de parterres y pabellones alrededor de la fuente dedicada al dios del mar.
Carlos IV la mandó construir para la marinería y las falúas reales. Hoy es el museo que guarda las embarcaciones de recreo con las que la familia real navegaba por el Tajo.
Aquí hacemos parada: puedes bajarte, visitarlo con calma y seguir el recorrido en el siguiente tren con el mismo billete. En los últimos viajes del día no se para, porque ya no habría tren en el que continuar.
Un capricho romántico en el extremo más septentrional y apartado del jardín, de los que la corte mandaba levantar para el recreo.
El pequeño palacio de recreo de Carlos IV, sorprendente por la riqueza de su interior frente a la sencillez que promete su nombre.
Aquí hacemos parada: puedes bajarte, visitarlo con calma y seguir el recorrido en el siguiente tren con el mismo billete. En los últimos viajes del día no se para, porque ya no habría tren en el que continuar.
La gran calle arbolada del Real Sitio. Toma su nombre, como las del Príncipe y las Infantas, de las ventanas de las estancias reales a las que miraba.
Una de las casas nobiliarias que la aristocracia levantó para seguir a la corte en sus jornadas primaverales.
La residencia que Manuel Godoy tuvo en Aranjuez, en el centro de los acontecimientos que desembocaron en el Motín de 1808.
El paso sobre el Tajo que da una de las mejores vistas del río y de la vega.
De traza francesa, ordenado en cuadros geométricos junto a la fachada del palacio.
Un jardín urbano de aire romántico, a un paso de la plaza de San Antonio.
El gran salón al aire libre de Aranjuez, con sus soportales y la capilla al fondo.
La fuente que preside la plaza y una de las imágenes más reconocibles de la villa.
Cierra por el oeste la Plaza de Parejas. Aquí termina el recorrido, donde empezó.
C. de Palacio Silvela, 1, 28300 Aranjuez, Madrid
Salida en la C/ Palacio Silvela, 1, enfrente del Palacio Real de Aranjuez.
En la taquilla, por la web o por teléfono, en el 687 820 723.
Sí, dos, las dos en el Jardín del Príncipe: el Museo de Falúas Reales y la Casa del Labrador. Puedes bajarte, disfrutar de la visita sin prisa y subir al siguiente tren con el mismo billete.
Se hacen en casi todos los horarios, pero no en el último viaje de la mañana ni en los últimos de la tarde: al no haber un tren posterior, no podrías continuar el recorrido. Depende del día y de la disponibilidad, así que consúltanos al reservar si te interesa alguna en concreto.
No. El billete cubre el recorrido en tren. Para entrar al Museo de Falúas Reales o a la Casa del Labrador necesitas su entrada, comprada previamente.
No. El recorrido es en tren y por el exterior: arranca junto al Palacio Real y pasa por los jardines y el casco histórico, pero no entra al palacio. La entrada se compra aparte, en Patrimonio Nacional.
Va incluida en español. Si necesitas inglés o francés, dínoslo al reservar o al recoger los billetes en taquilla.
Sí. A partir de 20 personas en la misma reserva se aplica solo el precio de grupo:
Las 20 plazas se cuentan sumando todas las tarifas, da igual cómo se repartan: 10 adultos, 8 niños y 2 mayores llegan al mínimo igual que 20 adultos. El descuento aparece en el panel de reserva en cuanto se llega a esa cifra, así que se reserva por la web como cualquier otro billete.
Si sois muchos o necesitáis una salida a medida, llámanos al 687 820 723.
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